La búsqueda de un trabajo decente es el común denominador de la mayoría de
los habitantes de este mundo. Las disímiles realidades económicas de cada
país determinan la dificultad de encontrar uno. A pesar de los logros
alcanzados en el último siglo por los movimientos sindicales, subsisten
desafíos importantes: la discriminación de las mujeres, el trabajo infantil,
los movimientos migratorios de mano de obra, la brecha digital, la
evaporación de las jubilaciones y pensiones, la inseguridad e insalubridad
del empleo, la presión empresarial contra la formación de sindicatos, el
impacto negativo de los acuerdos comerciales y la precariedad e
informalidad. Lea más en IPS Noticias |