| La ciudadanía boliviana dio un paso más allá en el proceso de cambios
lanzado por la presidencia de Evo Morales al aprobar una nueva Constitución.
La carta reconoce los valores culturales, los idiomas, la autonomía
territorial y el derecho al autogobierno de los 36 grupos indígenas que
constituyen la mayoría de la población. Pero los ciudadanos de los
departamentos con gran producción gasífera, industrial y agrícola y con
mayor proporción de población de origen europeo rechazaron la reforma, cuya
aprobación no redujo las tensiones. |